¿Deberían los gordos pagar más por volar?

| miércoles, 27 marzo 2013
Gordos en aviones

Gordos en aviones

¿Deberían los gordos pagar más por volar? Una pregunta difícil de contestar. A todos nos ha tocado a veces un pasajero con sobrepeso en el avión en el asiento de al lado que nos ha hecho el viaje imposible. Y también es cierto que normalmente el viaje para ese mismo pasajero obeso ha sido un verdadero infierno.

Yo he visto gente que no cabía en el asiento y que lo pasaba realmente mal. Personas que no se han movido de su asiento durante muchas horas por miedo a molestar a los compañeros de viaje.

El problema se ha hecho más grave en los últimos años por dos razones:

  • Cada vez hay más gente obesa.
  • Los asientos de los aviones son cada vez más pequeños / estrechos

Que en nuestra sociedad cada vez hay más gente obesa no es un secreto. En los EE.UU. se calcula que un tercio de la población entra en esa categoría de “obeso”, y en Europa no andamos lejos.

Pero no son los obesos los únicos culpables. Las aerolíneas han reducido el tamaño de los asientos gradualmente en los últimos años. Ahora mismo es rara la compañía que da asientos de más de 33 pulgadas de espacio, que es lo que se consideraría un asiento comfortable. Iberia por ejemplo da 31 pulgadas en su clase económica, RyanAir 30 pulgadas, Lufthansa 30 pulgadas también. Mi favorita, Singapore Airlines, da 32 pulgadas en su clase económica.

Como veis, poco espacio para sentarse.

Y como siempre, hay empresas que se dedican a castigar a los obesos y otras que ven una oportunidad en tratarlos bien:

  • Algunas aerolíneas han decidido cobrarles dos asientos, sobre todo en EE.UU.. Además de ser una solución cara para el pasajero, es humillante y posiblemente ilegal en otros países.
  • En el otro extremo otras compañías, como Air Canada, te ceden un asiento libre sin costo extra si presentas un certificado médico.
  • Pero la mayoría de ellas se limitan a ignorar el problema, a sentar a la gente en esos asientos minúsculos y a mirarte con mala cara si no cabes en ellos. Y que los pasajeros se arreglen como puedan.

El equipaje se cobra en base a peso. Pero, ¿es justo cobrar a las personas en base a ese mismo parámetro? ¿Tienen los gordos que pagar más por volar? ¿Y los delgados pagar menos?

¿Cuál es la solución? ¿Habéis vivido alguna vez en vuestras propias carnes el volar con una persona grande al lado? ¿Sois vosotros especialmente altos o grandes? ¿Cómo es volar? ¿Se os trata bien?

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Categoría: volar

Comentarios (3)

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  1. Sara dice:

    En mi opinión deberían pagar dos asientos. Ya me ha tocado volar al lado de una persona obesa, y fue un infierno. Habiendo pagado el mismo dinero que esa persona por disfrutar de un asiento igual, sólo pude utilizar la mitad del mío y salí del avión con un dolor de espalda brutal por haber pasado el vuelo torcida. Es humillante para ellos, pero para mí es injusto e incluso doloroso.

    No es un problema que se deba ignorar, pero tampoco debe darse un trato privilegiado a estas personas. No se trata de inválidos: los inválidos no pueden dejar de serlo con un simple tratamiento, y merecen un trato especial. Sin embargo, los pasajeros obesos pueden seguir tratamientos y curarse de su enfermedad/adicción. No debería ser una elección de vida que debe ser aceptada; es una adicción, mala para su salud, cara para el estado, y debe considerarse una enfermedad, respetada, pero no aceptable como quien decide ser budista o bombero.

  2. Para Sara dice:

    La culpa de que sean obesos tampoco es suya muchas veces. Lo mismo hay un problema de tiroides, vete a saber. Si tú pagaste por un asiento y estuviste mal, la culpa es de la compañía, no del obeso.Deberían hacer asientos para ellos (un tanto por ciento, al menos, pero claro eso no interesa a la compañía).

  3. Michelín dice:

    Vamos entonces a cobrar más por volar a los que no tienen una adecuada higiene corporal, o a no dejarles entrar. A mí me amargan el vuelo.
    También vamos a cobrar más a las madres que viajan con niños pequeños que lloran, porque no me dejan trabajar ni dormir durante el viaje.
    También pienso que deberías cobrarse más a los grupos de despedidas de soltera, porque con sus voces y borrachera me molestan.
    Venga, marginemos a los gordos, porque es su elección estarlo. Es así de fácil. A continuación marginemos a los fumadores, no a no fumar, sino a no subir en un avion, o a pagar mas por el hecho de tener los dientes amarillos o porque su ropa huele a tabaco. Marginemos a los depresivos, porque la vida es bella y son tontos por no verlo. Marginemos a las personas que se muerden las uñas, porque podrían no hacerlo. Y a los alcóholicos, claro. Antes de servir un whisky en el avion, combrobemos si esa persona soporta bien el alcohol. Y digo yo que marginemos a los flacuchos porque es su obligación ir al gimnasio y estar en buena forma.
    Vamos a pedir un informe médico para ver si los gordos son gordos por que les da la gana, o tienen un problema de tiroides. Si eran gordos de pequeños, o han engordado porque se ha muerto su familia entera en un accidente y les ha dado por comer. Venga, que alguien juzgue quien debe entrar en un avion o no, o si tienen que pagar un sobreprecio.

    Sara, no se como una persona obesa pudo utilizar *la mitad* de tu asiento si hay un reposabrazos enmedio. Nunca te ha tocado un ejecutivo (flacucho) que se cree el rey del mundo y apoya el brazo en los dos reposabrazos como si todo el avion fuera suyo? De eso no nos nos quejamos? Y del flacucho que se duerme y se le cae la cabeza en tu hombro, tampoco, no? Y del que ronca? Venga, todos a pagar sobrecoste por molestar a los que sois perfectos.

    Y no se te ha ocurrido pensar el estupendo viaje que ha hecho esa persona obesa con el reposabrazos clavándosele en los costados. Lo dices como si el hubiera tan a gusto, a tu costa. Pero claro, como es culpa suya.

    Recomendacion: Comprate un avion privado, y evita los aviones comerciales, igual que supongo evitaras autobuses, metros y trenes. Y espero que nunca tengas ninguna adicción, ya sea al alcohol, el juego, las drogas, las compras, o cualquier otra cosa, porque si recibes la misma comprensión que tienes tú con los demás, lo vas a pasar muy mal.