Relatos viajeros: de cuando me partí la espalda en Argentina

Escrito por hombrelobo el Martes, 3 Julio 2007

Voy a seguir relatando historias que me han acontecido y que creo que merecen la pena. Ya os hablé en su día de cuando me asaltaron en Buenos Aires.

Ahora os voy a contar, también de la época en que viví en Buenos Aires, cómo me rompí la espalda.

Resulta que a mi me gustan las motos. Mucho. Y desde los 16 años había estado jugando con ellas. Primero una vespa 75, trucada a 125 cc con un kit Polini que era un tiro ….. después con una Morini 250 cc, una preciosidad ….

Pues bien, tanta moto me dio algún que otro susto, un par de caídas, y el darme cuenta de que ya no tenía edad. El que mi hermano tuviera dos accidentes graves con ellas tampoco ayudó (ahora tiene varias placas metálicas en su brazo).

Y viviendo en la Argentina, con el tráfico tan criminal que tiene (están locos estos porteños …. :), pues lo de la moto era una muy mala idea.

Así que me decidí a aprender a montar a caballo, que era casi lo mismo, pero más seguro. Y que mejor lugar que Buenos Aires, con su tradición hípica. Me apunté al Club Hípico de BsAs y empecé las lecciones. Poco a poco, empecé paseando, otro día trotando, y así.

Hasta que un día, me dejaron un caballo nuevo, y me puse a cabalgar un poquito con él. Pero no estaba cómodo, le azuzaba, empezaba a cabalgar, y como no me encontraba bien en la silla, le paraba. Y vuelta a empezar, paseo, trote, cabalgada, y parar.

Y al de cuatro o cinco veces el caballo, posiblemente harto de mis cambios de ritmo, paró de golpe haciendo un quiebro para desmontarme.

Y eso es todo lo que recuerdo. La siguiente imagen es en el suelo, estirado completamente, y con gente a mi alrededor. Avergonzado, empiezo a mover las piernas, notando el cuerpo dolorido. Pero una de las monitoras (bendita sea) me dijo:

- Mejor no te movés nada, che, te vi caer y no me gustó la forma en que lo hiciste (hisiste ….) …..

Y en cuanto oí eso me pareció una muy buena recomendación y desde ese momento no moví ni un músculo. Nada.

Llegó la ambulancia. El camillero pregunta por mi seguro. Le digo que en el coche, que ya arreglaríamos después. Me dice que no, que necesita el seguro. Dejo las llaves a uno de los presentes y me van al coche a por los papeles y la tarjeta del seguro. Lo comprueban y deciden llevarme al hospital ….

El camillero, al verme pesadito (pesaba unos 76 kilos), pone la camilla al lado, y me pide que me desplace unos centímetros sobre ella. Le digo que ni por el forro, que no muevo ni un músculo, que para eso he pedido una camilla. Es muy extraño enfadarse mientras estás tirado en el suelo sin moverte ……

A regañadientes, me suben entre dos a la camilla y me llevan a un hospital.

Al llegar, siempre en la camilla y tenso como un palo sin moverme, me llevan a rayos X. Me hacen una radiografía y el listo del de los rayos me dice que me puedo mover, que él no ve nada. Yo le pongo cara de que espero un poco al médico, y me mira de vuelta con cara de “vaya miedica”.

Llega el médico, ve la radiografía, pone cara rara, y me dice que me van a hacer un escaneo de esos de cuerpo entero en un túnel de esos modelnos …. que no se quedaba tranquilo solo con la radiografía, que algo no le acababa de gustar. Me escanean (sigo sin moverme), y al de unos minutos, el médico se me acerca, me toca los dedos de los pies, me dice si los siento (yo los siento, gracias a dios) y me dice que tengo una vértebra lumbar rota de lado a lado. Pero con un corte tan limpio, que van a esperar un par de días a ver si hay que operar o no hace falta.

En este punto, yo estoy como un flan Dhul, como os imaginaréis.

A partir de entonces, cinco días de observación, sin moverme, para ver cómo se comporta la fractura de la vértebra, si realmente se mantiene tan bien como parece. En cama sin moverme ni un milímetro, no puedo dormir apenas porque me da paranoia la idea de moverme mientras duermo. Por suerte, todo fue bien, y no hubo necesidad de operación.

Después, tres meses con una escayola de medio cuerpo, con poca movilidad, sin salir de casa, y teniendo que recostarme después de cada comida (no podía respirar, al comer el estómago se hinchaba un poco y no había espacio en la escayola ….) o después de andar más de 15 metros.

Tras esos tres meses, la celebración: una ducha de cuerpo entero que me sentó como la gloria (con la escayola usaba toallitas y cosas del estilo), un par de meses de ejercicios de rehabilitación y nuevo como antes. Incluso mejor, porque perdí peso.

Así que todo acabó en nada, y todavía sigo agradecimiento eterno para la monitora de la escuela de hípica que me recomendó no moverme y para el médico que, a pesar de parecer evidente que no tenía nada, hizo un esfuerzo extra para estar cien por cien seguro. Y gracias a ello me salvó de acabar en una silla de ruedas.

Ahh, tras esto dejé los caballos y me compré una moto, por supuesto …. pero eso es para otro día ….


Artículos relacionados:

Relatos viajeros: Asalto en Buenos Aires

Escrito por hombrelobo el Martes, 5 Junio 2007

DCP 0913

Por recomendación de un amigo, he decidido empezar a escribir en hombrelobo historias o anécdotas que me han sucedido a lo largo de mis viajes o mientras vivía en otros países.

Para empezar, he optado por relatar quizás uno de los episodios más traumáticos para mí. Me refiero a cuando me asaltaron y robaron en un taxi en Buenos Aires.

Estoy hablando del año 1997. Yo acababa de llegar a Buenos Aires. Bueno, no exactamente. Había llegado un par de meses antes, pero todavía estaba viviendo en un hotel, mientras esperaba la llegada de un contenedor con todas mis cosas y mudarme a mi nueva casa en el barrio de la Recoleta en Buenos Aires, donde pasaría los siguientes tres años.

Esos dos primeros meses fueron de enamoramiento con la ciudad y con sus gentes. Me encantaba el ritmo que había, la forma de vivir, sus mujeres de piernas largas y tacones altos y los paseos por la calle Florida. Eso quizás me llevó a ignorar algunos de los consejos que me daban mis compañeros.

Como extranjero en la ciudad, usaba el colectivo (autobús) y muy a menudo los taxis, que eran baratos y estaban disponibles en cada esquina. Me habían advertido de que había asaltos en taxis por la ciudad, pero yo iba por todas partes y no tenía sensación de peligro en general (esto era antes de la debacle del 2000).

Así que un día, al salir de la oficina, a eso de las siete de la tarde, me encontré con una de las típicas tormentas que hay en Buenos Aires: brutales (como sus minas iba a decir, pero mejor me lo callo).

En medio de la tormenta, salí a la calle, cerca de Puerto Madero, sin paraguas e intentando llegar a la parada del autobús (colectivo) o encontrar un taxi. Nada. Me cubro en unos soportales. Era ya de noche, estaba totalmente empapado y de pronto, como salido de la nada, aparece un taxi.

Corro como un descosido hacia él, no vaya a ser que me lo quiten. Entro y bromeo con el conductor sobre lo afortunado que he sido.

Me pregunta si quiero ir por Libertador, pero haciéndome el entendido le digo que no, que mejor por Corrientes. Perfecto. Fuera diluvia.

Medio en broma, le comento lo de las noticias de los asaltos … y le digo que espero que él no sea uno de ellos ….

Seguimos tranquilamente, apenas se ve nada, cruzamos 5 de Mayo, paramos en una semáforo …… y de pronto la puerta de mi izquierda y la de delante (la del copiloto) se abren de golpe y entran dos personas gritando:

- ¡¡ Policía, no te muevas y no te pasará nada, estamos armados !!

Me quedo paralizado. El de delante mío echa el asiento para atrás, para aprisionarme, y el de la izquierda mía me agarra las manos con una de las suyas, mientras mantiene la otra escondida debajo de una gabardina que lleva en las manos (dando la impresión de tener una pistola escondida, aunque yo no la veía).

Le dicen algo al taxista para que siga hacia delante, él se hace el remolón y le gritan. Pero se hace mal el remolón …. se nota a todas luces que está compinchado …. que sabe lo que esté pasando …. y seguro que participa en las ganancias ….

Empezamos a dar vueltas. Me quitan las gafas lo primero, y yo hago como que no veo nada (sólo tengo una dioptría, veo bastante bien sin ellas, pero era de noche y estaba limitada la visión de todas formas).

Después me empieza a cachear el de la izquierda, que por cierto tenía pinta de policía bonaerense de verdad, con un traje y un pequeño bigotillo …. me saca el teléfono móvil (el celular), la cartera y un bolígrafo Mont Blanc. Entonces me pregunta, por primera vez, sobre las tarjetas.

- Che, contame, cual es el código de esta tarjeta (mi porteño es defectuoso, lo siento, es lo que recuerdo)

Se refiere a la única tarjeta que tenía emitida en Argentina, las otras eran españolas y pasa rápido sobre ellas.

- No me acuerdo ….. es nueva …. - contesto yo.
- Dejate de joder ….. me dice, y al mirar su cara de pronto me viene al número rápido a la memoria …..
- Hombre, tenemos un gallego (galllllllllego …..) dice el segundo de ellos, el que se sienta junto al chofer, con la cabeza rapada y cara de duro de película …..).
- Yo conozco bien España (yyyyyyyyyyo conossssssco …)… pasé unas vacaciones en Carabanchel, donde tus compatriotas me dieron un trato especial …..

En este momento me entra el miedo de verdad. Nadie conoce Carabanchel en Argentina, no aparece en las guías de viajes desde luego, para conocerlo hay que ser de mala calaña …..

El de aspecto de policía bonaerense sale con mi tarjeta a la altura de un cajero automático, y me quedo en el taxi con el de la cabeza rapada, que me mira con media sonrisa, y el chófer, que hace como que está preocupado. Empezamos a dar vueltas. Llueve a mares, y seguimos estamos dando vueltas por la Avenida 5 de Mayo. Yo miro por la ventana frunciendo los ojos como que no veo nada ….. intentando situarme ……

Al de una media hora volvemos al banco, y el del bigotillo vuelve a entrar al taxi. Mirándome con cara de pocos amigos dice:

- Solo tenés 500 pesos, gallego.
- Puede ser, no estoy seguro …. dije yo ….
- Maldito gallego, dice el calvo.

Después me di cuenta de que en realidad sacó mil pesos, pero la escenita (que casi me cuesta un golpe del calvo) fue para no tener que repartir mas que 500 con sus compinches. El resto se lo quedaría para él solo …..

Seguimos un rato más en el taxi, muy oscuro, bromean sobre los españoles y su falta de pelotas. Media hora después, paran cerca del Sheraton (se suponía que yo no veía nada y llovía a mares), me devuelven todo menos el dinero, y el el calvo me da un billete de 10 pesos y me dice:

- Tomá gallego, para el taxi. Y si te volvés a mira al salir, te pego un tiro. - Se sonríe y me abre la puerta para que salga en medio de la lluvia ….

Atabalado, yo salgo fuera, y digo hasta luego (culpa de mi madre, que siempre me enseño que hay que ser educado ……).

Tras unos minutos bajo la lluvia, intento usar el celular (móvil), pero no funcionaba. No había apenas gente, era ya tarde y la lluvia seguía muy fuerte. Empiezo a caminar, tenía unos 40 minutos por delante, estaba totalmente empapado y con el miedo todavía dentro.

De pronto, para un taxi a mi lado, y baja la ventanilla. Yo le miro y digo:

- Mira, me acaban de asaltar en un taxi, me han quitado todo menos un billete de 10 pesos. Si no me asaltas y te vale con los 10 pesos, llévame a la calle Parera.

El taxista me mira con cara sorprendido, asiente, estira la mano para abrirme la puerta y dice:

- Subí.

Al llegar al hotel, el traje, la corbata y los zapatos estaban totalmente destrozados, y los tuve que tirar.

Durante 3 meses fui incapaz de montar en ningún taxi, ni siquiera con otra gente, tenía auténtica paranoia. Al cabo de esos tres meses, empecé a usar, de vez en cuando, radio taxis y remises (taxis sin colores de taxi que usan en Argentina).

Ahora ya puedo montar en un taxi sin problemas, aunque en Argentina nunca cojo un taxi en la calle. Nunca. En otros países todavía miro la matrícula primero y a veces cierro las puertas …..

El seguro del banco me cubrió los pesos que me robaron, y a pesar de todo, mi enamoramiento de Buenos Aires siguió (y sigue).

¿ Y tú ? ¿ Cuál es tu peor experiencia viajando o en un país extranjero ? ¿ Cuál es tu historia ?


Artículos relacionados:

El caradeforme

Escrito por hombrelobo el Miércoles, 21 Febrero 2007

“No es bueno escribir enojado. Lo mejor es ducharse con agua tibia o pegarle patadas a un almohadón; sólo entonces, escribir. El problema es que acabo de hacer todo eso y sigo enojado.” (sigue)

Genial, como siempre, el texto de Hernán Casciari.

Corred a leerlo completo.


Artículos relacionados:
  • No related posts

Relato: George R. Bush IV

Escrito por hombrelobo el Sábado, 20 Enero 2007

Ya tengo la televisión de plasma casi montada. Genial. Coloco la conexión del cable y ya tengo señal ……

- ¡ Maru, ponte guapa, que la tele ya casi está !

Mejor espero dos minutos …. antes de encenderla, que Maru se prepare y yo me pongo otra camisa, esta está llena de sudor ….. al fin la tele, que ilusión …. pero hay que ponerse guapo, no es cosa de que al encenderla me vean con pinta guarro, a ver si piensan que soy un terrorista ……. genial invento este de la retro-cámara, ….. jajajajaj, me río yo ahora de los terroristas, que ya no pueden ver la tele para enterarse de las cosas y aprovecharse de nuestra información ….. ahora que saben que les pueden ver tienen que estar sin televisor …. aislados del mundo …..

- ¡ Venga Maru, termina, que tengo ganas de encenderla !

- Ya voy, ya voy, enciende …. al fin una de 65 pulgadas, Dios mío, somo los últimos del edificio ….. que vergüenza …..

- Bueno, los últimos tampoco, mujer, el portero tiene todavía una de …..

- ¡¡ Calla y enciende !!

Esta Maru con tan mala leche como siempre ….. bueno a ver …. on ….. ¡¡¡¡ que guapa !!!!

- Guau, Félix, al fin tenemos una tele de verdad ….. que bien se ve …… pon algo divertido.

Divertido no creo, acaban de cortar todas las emisiones con noticias, vaya casualidad, a ver si Maru no se cabrea, que como nos vean discutiendo desde el primer momento ….. A ver, las noticias qué dicen ….. Vaya, otro ataque de las Tropas Libres a los rebeldes en Nueva York. No tienen imágenes, mejor, no quiero que mi Maru vea los horrores que cuentan que hacen. EL otro día oí que los demócratas en realidad están a favor del aborto porque se alimentan luego de los fetos, no me extraña que todas las imágenes de las batallas en Nueva York estén censuradas, a veces es mejor no saber.

- El Alto Comandante G.R.Bush IV, en su capacidad de Líder de la Libertad y Destructor del Mal, ha ordenado el envío de otros 30.000 soldados de la Guardia de la Familia Bush para someter a los terroristas demócratas de Nueva York.
Cientos de miles de Neoyorquinos aprueban la medida y esperan ansiosos la llegadas de las Tropas Libres.

- Pero Felix, ¿ no puedes poner otra cosa ? Ya estoy harto de estos Neoyorquinos y sus terroristas demócratas …. estoy harto de tener que ir a salvarles, no entiendo para qué, son unos desagradecidos, cada mes les liberamos de miles de terroristas, y parece que cada vez hay más …. y eso que parecen agradecidos en la pantalla, pero no sé, no me gusta, el otro día Puri me dijo que Teresa ha perdido un hijo por allí, estaba de enviado especial de las Tropas Libres y le mataron mientras les intentaba salvar de esos terroristas come fetos ……

- ssssss, calla mujer …… hablamos luego ……

- Pero si no digo nada, sólo que …..

- ¡ Maru !

Se ha callado, vaya, que raro, esta Maru a veces no sabe cuando callarse. Tenemos que tener cuidado, porque está prohibido discutir temas de seguridad nacional. A ver si por hablar del hijo de Teresa, los terroristas van a conocer información estratégica sobre nuestras operaciones …….


Artículos relacionados:

Copyright © 2007 hombrelobo, una mente dispersa. All rights reserved.