Llevo muchos meses escuchando en todos lados sobre la cantidad de subvenciones que existen para emprendedores en todas las administraciones: locales, autonómicas y estatales. Docenas de ayudas a todo tipo de sectores, que en muchos casos se quedan desiertas porque no se presenta nadie y en otros se dan a empresas de dudoso mérito para cubrir el expediente.
Ayer por ejemplo escuchaba a un emprendedor de los de verdad decir que tuvo que crear una empresa a nombre de su mujer para acceder a una subvención, y crear otra empresa desde cero para acceder a otra. Trampear el sistema para conseguir arrancar.
Y lo que nadie nos cuenta es cuánto nos cuestan esas subvenciones. No me refiero solamente al coste de las subvención en sí, sino al coste de todos los funcionarios e instituciones para promoverlas, gestionarlas, anunciarlas; a esa montaña de dinero que se paga por todos lados.
Y tampoco nos cuentan cuánto ha costado cada puesto de trabajo generado con esas subvenciones. ¿ Cuantos trabajadores han sido (teóricamente) contratados gracias a esas subvenciones ? ¿ Cuánto ha costado cada uno ? Es tan fácil como tomar el monto total, añadir los costos de los funcionarios que las gestionan (salarios, oficinas, lunches y ágapes, publicidad, etc), y dividirlo entre el número de nuevos puestos creados. Me da que nadie se atreve a dar ese dato …
Así que propongo eliminarlas TODAS, de un plumazo. Y a cambio, facilitar de verdad el emprendizaje:
- Eliminando la necesidad de darse de alta como autónomo en la Seguridad Social (como mínimo si la persona ya trabaja por cuenta ajena y por lo tanto ya cotiza).
- Eliminando la necesidad de hacer papeleos: ni IVA, ni nada. Como en Estados Unidos, los ingresos generados se añaden a la declaración de la renta del emprendedor y ya está. Ni un sólo papel, ni una sola ventanilla.
- Aplicando una ventaja fiscal motivadora, por ejemplo, pagar un 15% de impuestos para los negocios que generen menos de 50.000 euros el primer año.
El tema que quedaría en el aire es el del fraude fiscal. Cómo evitar que la gente abuse del sistema. Pero eso se arregla con más inspecciones, y aplicando las leyes ya existentes a los infractores. Porque leyes ya tenemos.
Ya sé que estoy soñando, que las subvenciones generan muchos puestos de trabajo, de funcionarios y empresas que viven alrededor. Pero sería bonito que realmente se ayudara al que emprende alguna vez. O al que intenta emprender. Y no al que le gusta navegar entre papeles.
Compartir
Últimos comentarios